¿Realmente los alimentos pierden nutrientes al calentarlos en microondas?

Se dice por casi todas partes del mundo que calentar los alimentos en microondas hace que estos pierdan nutrientes. Por esta razón muchas personas evitan el uso de este artefacto. Sin embargo, hoy trataremos de mostrar fundamentos científicos que confirmen o desmientan esta leyenda de la cultura popular.

Para poder captar mejor la idea de lo que se está hablando en este artículo, primero hay que aclarar cómo funciona un horno microondas. El calor es una clase de energía que se transmite de forma molecular, que resulta con el incremento en el movimiento de las moléculas de una sustancia. En otras palabras, para calentar los alimentos se necesita hacer vibrar sus moléculas, y debido a la fricción que resulta de esta vibración la temperatura del alimento asciende.

Diferente es el caso cuando se calienta en un sartén o en un horno convencional, dado que el calor se transmite al exterior de la comida, y el interior se cocinará una vez ese calor se transfiera de fuera hacia adentro.

Pero con el microondas, todo el alimento se calienta a la vez, y para que esto ocurra se utilizan las microondas, que hacen vibrar de al instante el agua y otras moléculas polares de la comida en un solo instante.

Lo que dicen los expertos

Desde un punto de vista físico, no hay grandes diferencias en la forma de calentar la comida. El químico y divulgador científico, Luis Jiméne nos explica «Un microondas consigue aumentar la temperatura haciendo vibrar moléculas polares con radiación microondas». En el caso de un horno convencional lo hace más de forma rudimentaria, generando mucho calor en resistencias que después transmiten el calor por medio de proximidad y radiación infrarroja.

De hecho, es más facil que las temperaturas en un horno convencional se aceleren hasta elevarse demasiado, lo que podría significar un factor de riesgo para destruir algunos nutrientes.

Articulos científicos han comparado la calidad nutricional de los alimentos calentados con diferentes métodos y demuestran que no existe ninún tipo de problema en usar el horno microondas. Una revisión que fue publicada en 1982, por la revista CRC Critical Reviews in Food Science and Nutrition, analizó toda la información posible al respecto, por lo que se concluyo que no hay diferencias significativas entre los métodos de cocción convecionales y el microondas.

De todas formas, siempre que se cocina un alimento, éste pierde nutrientes.

Según Marian Alonso Cortés, nutricionista, nos explica que «La destrucción de los nutrientes tiene más que ver con la cantidad de agua que se utiliza para cocinar y la temperatura que se alcanza en el cocinado», informa la también dietista. «Y, precisamente, en el microondas se dan esos factores en los que podemos reducir la pérdida de nutrientes, sobre todo de vitaminas y minerales, porque se utiliza por lo general poca agua, y la propia agua del alimento el que lo cocina», continuó la experta.

En resumen, tal como nos recuerda la nutricionista, «cualquier modo de cocinar un alimento hace que pierda nutrientes».

Así que si lo que buscas es conservar los nutrientes de tus alimentos al 100% deberás comerlo crudo, pero si quieres cocinarlo, puedes usar el microondas sin ningún temor.

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